12/12/2019

Fisiologia

La micción

Se considera micción al vaciado de la orina, cuando la vejiga a alcanzado su capacidad fisiológica

Dentro de la micción hay dos fases:

  • Llenado
  • Vaciado

La incontinencia urinaria se produce por un fallo en la fase del llenado, esta puede ser debida a:

  • Al fallo uretral
  • Por causa vesical (musculo de la vejiga)

En la fase de llenado, la vejiga se expende en función del aumento de la orina procedente de los uréteres. Su característica esencial es su capacidad de elasticidad. Por otra parte, la uretra que es el canal de vaciado de la vejiga se controla a través de dos mecanismos de cierre:

  • Esfínteres interno y externo, dichos esfínteres se encuentran próximos a la vejiga. El interno más próximo y el externo más alejado
  • El musculo liso de la uretra .

El ritmo con el que se llena y se vacía la orina se denomina DIURESIS

Este ritmo depende de los factores individuales de cada individuo como son la ingesta de líquidos, los ejercicios físicos etc.

La capacidad de la vejiga varía entre los 300 y 500 ml, siendo esta progresiva desde la niñez.

Durante el llenado permanecen cerrados los esfínteres y el musculo detrusor se modifica en función de la cantidad de orina. En cuanto se llega a la capacidad fisiológica de la vejiga se produce una relajación de los esfínteres y el musculo detrusor se contrae. Siendo la micción un acto voluntario

El control neurológico de la micción depende del sistema nervioso que es el encargado del control de la micción. Solo ante eventuales escapes de orina se pondrá en acción para contraer el esfínter externo y así evitar la incontinencia

Desarrollo de la continencia

Durante el primer año de vida, la micción se produce principalmente cuando el bebe está despierto, siendo las presiones de vaciado  mayores que en los adulto, ya que su vejiga es mucho más pequeña y esta irá aumentando con la edad.

Durante los dos primeros años se desarrolla la sensación consciente del llenado vesical (llenado de vejiga) y a través de un proceso de aprendizaje, el niño adquiere la voluntad de inhibir o retardar la micción, hasta alcanzar los hábitos del adulto. Estos hábitos se hacen patentes entre los 3 y los 5 años.